EL TRIBUNAL SUPREMO MODIFICA SU DOCTRINA Y AHORA DICE QUE ES EL BANCO Y NO EL CLIENTE EL QUE TIENE QUE PAGAR EL IMPUESTO SOBRE ACTOS JURÍDICOS DOCUMENTADOS DE LOS PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS.

 

La Sala Tercera (de lo Contencioso-administrativo) del Tribunal Supremo, en una importantísima Sentencia dictada el pasado martes 16 de octubre de 2018, que, nos atrevemos a decir, ha pillado a todo el mundo por sorpresa, ha cambiado radicalmente su criterio (reflejado, entre otras, en sus Sentencias de 9 de junio de 2016, dictada en el recurso núm. 867/2014, 31 de octubre de 2006 (recurso de casación núm. 4593/2001), 20 de enero y 20 de junio de 2006 (recursos de casación núms. 693/2001 y 2794/2001, respectivamente) y 19 de noviembre de 2001 (recurso de casación núm. 2196/1996) y ha decidido que ha de ser el banco y no el cliente el que debe pagar el impuesto sobre actos jurídicos documentados relativo a los préstamos hipotecarios.

El Alto Tribunal entiende ahora que el obligado al pago del tributo en estos casos es la entidad financiera, sujeto en cuyo interés se documenta en instrumento público tanto el préstamo que ha concedido como la hipoteca que se ha constituido en garantía de su devolución, y justifica la necesidad de corregir su propia doctrina en tres razones fundamentales:

  • Porque en un préstamo hipotecario documentado en escritura pública, el negocio principal a efectos tributarios no es el préstamo, como hasta ahora consideraba, sino la hipoteca.
  • Porque, según el artículo 30.1 del texto refundido texto refundido de la ley del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, la base imponible en los derechos reales de garantía y en las escrituras que documenten préstamos con garantía estará constituida por el importe de la obligación o capital garantizado, comprendiendo las sumas que se aseguren por intereses, indemnizaciones, penas por incumplimiento u otros conceptos análogos.
  • Por la correcta interpretación del precepto contenido en el artículo 29 del texto refundido, cuando dice que “será su sujeto pasivo el adquirente del bien o derecho y, en su defecto, las personas que insten o soliciten los documentos notariales, o aquellos en cuyo interés se expidan”.

En LEXCYL ABOGADOS nos congratulamos con esta excelente noticia que alegrará los bolsillos de todos aquellos ciudadanos que, si lo tienen a bien, se pongan en contacto con nosotros para permitirnos asesorarles sobre la mejor forma de reclamar y obtener lo que, siendo suyo, en estos momentos tiene en su poder la Agencia Tributaria.